Ruta: Home CULTURA PRO-GAY Artículos 13. Cultura Pro Gay y Matrimonio y Familia España: 18 argumentos contra la ley del "matrimonio" homosexual

Es posible el cambio

B01 B01 B01 B02
JA slide show

España: 18 argumentos contra la ley del "matrimonio" homosexual

E-mail Imprimir PDF

Informe de la REVISTA ÉPOCA : La familia se rebela pacíficamente en la calle ante la mentira antropológica y el disparate jurídico de una ley demagógica con la que el Gobierno ha utilizado a los homosexuales para socavar los cimientos de la civilización.

1. Porque implica desnaturalizar el concepto de matrimonio

La razón más importante -de la que se derivan las demás- es que con la ley del Gobierno, el concepto de matrimonio cambiará de significado. Ya no será, como en los últimos milenios, la unión de un hombre y de una mujer, sino también la de dos hombres o dos mujeres. Lo cual implica pervertir la naturaleza de las cosas.

Resulta falaz la postura de quienes alegan que tal ley no perjudica al matrimonio heterosexual y que no hay motivo alguno para inquietarse o para manifestarse. Claro que hay motivo. No habría ningún problema si a esas uniones homosexuales se les diera otro nombre. Pero si las llaman, a partir de ahora, matrimonio, están alterando el significado de esta palabra.

Es como cuando Franco comenzó a llamar a su régimen, en los años sesenta, "democracia orgánica", siendo, en realidad, una dictadura: los verdaderos demócratas se sintieron lógicamente ofendidos por aquella burla.

2. Porque le quita credibilidad y solidez al matrimonio

La riqueza antropológica y la efectividad social del matrimonio radican en su solidez. Está demostrado que cumple mejor sus fines -incluida la educación de los hijos- si es indisoluble y para toda la vida. Su figura se diluye si deviene en un experimento no basado en el compromiso. El divorcio exprés, por un lado, y el matrimonio homosexual, por otro, contribuyen a desdibujar aún más su papel.

En ese sentido, es oportuna la comparación establecida por los obispos entre el matrimonio gay y la moneda falsa. Ésta nos afecta a todos, porque todos perdemos confianza en la moneda verdadera. Del mismo modo, el matrimonio falso crea desconfianza en el compromiso interpersonal del matrimonio, en la solidez de la unión. Casarse se va a convertir en un trámite frívolo, poco fiable, poco creíble, dada la inestabilidad de las uniones homosexuales.

3. Porque peligra la civilización

La homosexualidad ha sido alguna vez tolerada o incluso culturalmente promovida -como en la antigua Grecia-, pero siempre se ha tratado de una práctica distinta del matrimonio y excepcional, por la sencilla razón de que, de haber sido la norma, la especie humana hubiera desaparecido hace siglos de la faz de la tierra.

En ninguna civilización ha tenido la misma consideración que el matrimonio y la familia, célula básica de la sociedad, instrumento de estabilidad y garante del relevo generacional. Incluir la unión homosexual en el mismo lote jurídico que el matrimonio equivale a destruirlo, ya que su naturaleza y sus fines son diferentes. Se puede calificar, sin temor a exagerar, de atentado contra la civilización.

4. Porque hay base biológica

No existe una base natural, biológica, en la que se puede apoyar el matrimonio homosexual. No hay evidencias científicas de la existencia del tercer sexo. Biológica y antropológicamente, la vida humana sólo reviste dos formas: la masculina y la femenina. Óvulos y espermatozoides. Punto. De hecho, la verdadera homosexualidad es francamente excepcional. Sólo entre el 1 y el 3% de la población. Se puede considerar científicamente como una desviación. De suerte que la otra homosexualidad, la que prolifera estos últimos años no es sino cultural, no genética. Por esa razón, autores como Irving Bieber sostienen que todo homosexual es un heterosexual latente. De hecho, con una terapia adecuada, esa persona puede superar la homosexualidad.

La biología no justifica pues un matrimonio homosexual. En tanto que sí ofrece sobrados motivos (de carácter psicosomático, anímico) para hablar de complementariedad de los sexos. El único matrimonio, el matrimonio natural, es el del hombre y la mujer.

5. Porque es inconstitucional

El Consejo de Estado, el Consejo General del Poder Judicial y la Academia de Jurisprudencia han emitido sus correspondientes dictámenes denunciando el disparate jurídico de esa ley. La han calificado de inconstitucional porque es contraria al artículo 32.1 de la Carta Magna. Ese artículo no dice "el hombre y el hombre tienen derecho a contraer matrimonio..." ni "la mujer y la mujer...", sino "el hombre y la mujer tienen derecho a contraer matrimonio con plena igualdad jurídica".

6. Porque no hay demanda

Sólo el 0,1% de las parejas en España son homosexuales (fuente: Instituto Nacional de Estadística). Resulta, por lo tanto, innecesario y desproporcionado cambiar el Código Civil y legislar el matrimonio homosexual cuando no existe demanda social. En cambio, empeñarse en legislar en contra de una mayoría abrumadora (el 99,9% de las parejas) es injusto y antidemocrático.

7. Porque al homosexual no le interesa el matrimonio

Las uniones y relaciones homosexuales suelen ser breves y profundamente inestables. Dos datos:

1. El número medio de parejas sexuales a lo largo de una vida en EE UU es de cuatro (en el caso de heterosexuales) frente a 50 (en los homosexuales) (Fuente: Sexual practices in the United States).

2. En Holanda la duración media de una relación homosexual "estable" es de año y medio (fuente: Informe M. Xiridou).

Y muchos beneficios sociales y económicos del matrimonio (en materia de herencias, propiedades compartidas etcétera) lo pueden regular dos o más personas con acuerdos legales ante notario. Para eso no es necesario el llamado matrimonio homosexual.

8. Pero a los activistas gays les interesa que el matrimonio heterosexual desaparezca

¿Qué buscan entonces con la legislación del matrimonio homosexual? Deteriorar el verdadero matrimonio y ampliar así el radio de acción de los emporios económicos gays. Saben que los matrimonios gays, sobre todo si se aprueban las adopciones, se convertirán en un caballo de Troya en la sociedad heterosexual, que hará crecer el número de homosexuales.

Un estudio realizado en EE UU, en 1997, demuestra que los hijos de parejas de lesbianas tienen una predisposición muy superior a la homosexualidad que los niños criados por madres heterosexuales (fuente: Tasker y Gombolok: Growing up in a lesbian family: effects on child development).

9. Pulso de poder en el mercado

Al final, se trata de un pulso económico, una lucha por el poder. Los lobbies gays saben que el matrimonio estable y monógamo es el principal obstáculo para el crecimiento de sus actividades y sus lucrativos negocios -que abarcan desde la publicidad hasta la moda, pasando por el ocio, el turismo o la propia industria del sexo-. Cuanto más debilitado esté el matrimonio, cuantos menos matrimonios tradicionales haya, más demanda tendrá el mercado homosexual, porque existirá una clientela mucho mayor.

En resumen: El objetivo de legislar el matrimonio de este colectivo no es casarse, sino deteriorar el verdadero matrimonio para crecer socialmente en poder e influencia.

10. Porque hay que evitar las adopciones

Todo niño tiene derecho a un padre y una madre, para un correcto desarrollo integral de la persona, como señalan numerosos organismos, con Naciones Unidas en primer término. Conceder la adopción a homosexuales sería perjudicial para el menor, como detalla un informe elaborado por dos catedráticos y difundido por la plataforma Hazte Oír.

En síntesis, los perjuicios más comunes a los que están expuestos los niños adoptados por los homosexuales son los siguientes:

* Hogares poco sólidos, dada la inestabilidad inherente de las parejas homosexuales.

* Síntomas de trastorno de identidad de género.

* Rechazo del compañero del padre homosexual.

* Fracaso escolar.

* Autoestima baja.

* Riesgo de sufrir abusos sexuales paternos. Ejemplo: en EE UU, un 29% de casos en hijos de homosexuales frente a un 0,6% en hijos de padres heterosexuales (fuente: Cameron and Cameron, Homosexual parents).

* Mayor tasa de trastornos mentales.

* Riesgo de contraer sida y otras enfermedades de transmisión sexual.

11. No es verdad que el niño se conforme con padres del mismo sexo

En contra del tópico repetido por las parejas homosexuales, al menor no le parece normal ni natural tener dos madres o dos padres. Un estudio sobre madres lesbianas reseña casos de hijos suyos que, desde la edad de cuatro años, van pidiendo a varones "que sean sus papás" o expresan su deseo de tener uno (fuente: McCandish, B., Against all odds: Lesbian mother family dinamics)

12. Además, no resulta fácil adoptar

Al margen de todo lo demás, existen dificultades de orden práctico que desaconsejan la adopción por parte de matrimonios homosexuales. La más importante de todas es que muchos países extranjeros niegan la adopción a parejas del mismo sexo y da la casualidad de que el 80% de los niños que son adoptados por españoles vienen del exterior.

De los 5.541 niños adoptados en España en 2004 en el extranjero, 2.389 provenían de China; 1.618, de Rusia; 349, de Ucrania, y 256, de Colombia. De haber estado vigente entonces, la adopción por matrimonios homosexuales, más de 5.000 niños se hubieran quedado en los orfelinatos de sus países de origen, ya que todos los mencionados prohíben expresamente la adopción a parejas del mismo sexo.

13. Lo que precisa el país son hijos naturales

El matrimonio homosexual agrava además el, de por sí oscuro, futuro demográfico de España. En primer lugar, porque por definición la natalidad de los homosexuales es cero; y en segundo lugar, porque las adopciones no suplen en número la natalidad natural. Lo que la economía de España demanda son más recursos humanos y éstos sólo pueden llegar por la inmigración o la natalidad de las parejas heterosexuales.

La proliferación de matrimonios homosexuales se convierte así en un problema añadido para el futuro de un país que, debido a la falta de niños, será el más viejo del mundo en 2050, según datos de Naciones Unidas.

14. Porque está en juego la libertad de expresión

El matrimonio homosexual implicará multas y penas de cárcel para quien critique la actividad homosexual. Lo cual implicará una cortapisa contra la libertad de expresión (reconocida en el artículo 20 de la Constitución), uno de los pilares de la democracia. No hablamos de Orwell y su novela 1984? sino de realidades: En Suecia un pastor protestante puede ir a prisión por criticar las uniones homosexuales (que pueden adoptar hijos, desde 1995). Se trata de Ake Green, al que ÉPOCA entrevistó hace un mes. Y en Canadá, el obispo Calgary ha tenido problemas por manifestar su opinión al respecto.

La homofobia puede convertirse en una excusa en manos de los gobernantes o de los activistas homosexuales para limitar la libertad de expresión y perseguir a quien se atreva a disentir de lo políticamente homocorrecto.

No se trata de juzgar a las personas, cuya dignidad intrínseca es intocable hagan lo que hagan, y que, por tanto, merecen respeto, pero sí de criticar y poner en cuestión prácticas que son contra natura y, sobre todo, leyes injustas por atentar contra célula básica de la sociedad.

Pero ¿se podrá hacer? ¿se podrá ejercer ese derecho absolutamente medular en una democracia?

15. Porque está en juego la objeción de conciencia

Otra libertad esencial en una democracia está en peligro: la de conciencia. Si se invocó esa objeción para oponerse al servicio militar, no menos legítimo resulta invocarla -como han hecho algunos alcaldes- para negarse a celebrar lo que algunos han tildado ya de "farsa" (un hombre casándose con otro). Pero la vicepresidenta del Gobierno ya ha advertido que todos los funcionarios deben cumplir obligatoriamente la ley, despreciando así un derecho fundamental en la democracia.

16. La ley injusta no obliga

La ley injusta no obliga y una ley que va contra la recta razón y que ataca a uno de los pilares de la civilización es papel mojado. Lo correcto -desde el punto de vista democrático- no sólo es no obedecerla, sino oponerse a ella. Lo dijo hace 40 años uno de los campeones de la lucha por los derechos civiles, el premio Nobel de la paz, Martin Luther King.

17. Es discriminatoria

Con esta ley, los poderes públicos abdican irresponsablemente de su obligación de apoyar a la familia. Lo cual es un desprecio manifiesto hacia el papel económico y social que presta la familia a la sociedad. Toda la maquinaria del Estado (médica, asistencial, jurídica, educativa, de medios de comunicación) se pondrá al servicio de una fórmula que atenta directamente contra la civilización.

El matrimonio homosexual se enseñará en las escuelas, y los medios de comunicación se harán eco de la mentira antropológica, el fraude de ley y la flagrante injusticia que comporta. Se consumará un agravio mayúsculo con el matrimonio verdadero y, a otro nivel, con las personas que viven juntas sin relaciones sexuales (dos ancianas, tres hermanos, un tío y un sobrino) se verán privados de las ventajas legales del matrimonio homosexual, aunque tengan una relación con afectividad, compromiso y convivencia.

18. Porque se trata de un experimento totalitario

Algunos poderes políticos, económicos y tecnológicos codician el poder de engendrar seres humanos. Es la vía más directa de ingeniería social. Pero para hacerse con él, tienen que destruir a la institución que, por naturaleza, tiene asignado el poder de traer hijos al mundo: el matrimonio, santuario del amor conyugal (léase el análisis del profesor Pedro-Juan Viladrich en las páginas que siguen). Viladrich sostiene que codiciar esa soberanía natural de cada familia es una tiranía totalitaria.

Por Leopoldo Varela

AddThis Social Bookmark Button
 

Encuesta

¿Cuál crees que es el aspecto más determinante en la creciente imposición de la Cultura Pro Gay?
 

| Quiénes somos |Mapa del sitio |Recomiéndanos | Quiero Colaborar |Contáctanos |Boletín |